#CuidémonosComoNunca

Cuidémonos Como Nunca

Consejos para superar las
emociones negativas

Vivimos en una época de incertidumbre donde los miedos y preocupaciones han cambiado de forma, por culpa de un virus que ha venido con fuerza a cambiarnos la vida. Por eso, la situación por la que estamos pasando, puede llevarnos a consecuencias psicológicas como la ansiedad, el estrés postraumático, la depresión...

Estamos expuestos a una infoxicación, cambios de rutinas, incertidumbres, miedos… por culpa de un factor externo que amenaza y es todavía muy desconocido, algo que nos lleva a una falta de confianza, ya nada nos parece tan seguro, “¿será bueno salir?”, “¿es mejor quedarme en casa?”

Recupera tus rutinas y establece límites en el trabajo:

septiembre siempre es un mes difícil, sobre todo en esta época de incertidumbre donde, tras varios meses en casa, volvemos con miedo al trabajo o los niños al colegio.

Es importante, teniendo en cuenta todas las medidas de seguridad, que recuperemos las rutinas y que pongamos límites, horarios en el trabajo, para marcar distancias entre la vida personal y la vida laboral, y retomar aquellas actividades cotidianas de ocio, desconectando de las obligaciones, que nos aportaban emociones positivas, antes de la crisis por coronavirus. Dedicar tiempo a los que nos gusta nos hace sentirnos bien, ayudará a que nuestro optimismo y positivismo se mantenga y a ver la vida un poquito menos gris.

Cuida tu alimentación:

comer bien aumenta nuestros niveles de energía y ya se sabe que ciertos alimentos están directamente relacionados con nuestras emociones.

Limita aquellos que tengan alto contenido en azúcar y grasas y bebe mucha agua y, sobre todo, evita utilizar la comida como solución momentánea a la respuesta de ansiedad y de estrés. Di adiós al alcohol, a la cafeína y a la nicotina, porque aunque muchas personas puedan pensar que el consumo de estas tres sustancias ayuda a reducir los niveles de estrés y también de ansiedad, es justo lo contrario, de hecho empeora su respuesta

Haz ejercicio:

vivimos en una época en la que no hay excusa para poder hacer ejercicio en casa, gracias a todo el material que podemos conseguir en internet.

Si es posible, incorpora una rutina diaria de ejercicio físico moderado. Sal cuando puedas a dar un paseo, a correr, haz yoga y/o ejercicios de respiración, para mantener niveles normales de ansiedad. Y es que está comprobado que cuando nos movemos, liberamos serotonina, sustancia química que nos hace sentirnos más felices, e incrementamos la producción de norepinefrina, un químico cuya acción es capaz de moderar la respuesta del cerebro al estrés. Además, la exposición a la luz del día puede ayudar a regular los ciclos naturales del cuerpo.

Duerme bien:

es fundamental, cuidar nuestros hábitos de sueño y es que el insomnio está muy relacionado con el estrés. Así que no lo descuides, duerme al menos 8 horas al día y levántate y acuéstate, más o menos a la misma hora.

Practica mindfulness y técnicas de relajación:

diversas investigaciones científicas están comprobando que incluyendo ejercicios de mindfulness en nuestra rutina diaria podemos conseguir muchos beneficios para nuestra salud física y mental. Es muy positivo para el autocontrol en los niños, para el desarrollo de la resiliencia y de los recursos de afrontamiento en personas enfermas.

También mejora en niveles objetivos de salud, entre ellos es fundamental para reducir el estrés y la ansiedad, para mejorar los niveles de concentración y nuestra memoria, para descartar los tan incapacitantes pensamientos intrusivos y para la mejora del dolor.

Sé positivo:

una vez al día encuentra un espacio en el cual puedas analizar, pensar, y si quieres también anotar en un papel, una o varias situaciones negativas que te hayan ocurrido en tu vida cotidiana (en el trabajo, con los amigos en tus relaciones sociales, con tu pareja o expareja...), la idea es que busques el lado positivo de dicha situación o situaciones.

El mero hecho de practicar estos momentos de visualización de forma habitual, hará que te sientas mucho mejor y con más energía de cara a afrontarlo. En toda situación podemos extraer “pequeñas cosas” que van bien y que te harán sentir un balance entre “lo bueno y lo malo”.

Evita la infoxicación y no te anticipes:

reduce a 30 minutos diarios la exposición a noticias (TV, radio, WhatsApp) y selecciona bien los medios de los que proviene esa información para evitar Fake News que pueden anticiparnos a miedos o ansiedades de manera no realista.

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